El continente africano cuenta con un total de 34 países cuyos indicadores de desarrollo son bajos.
Además, estos países tienen serios problemas de sanidad con graves enfermedades como el SIDA, hambrunas
y desnutrición entre la población.
A su vez, la mayoría de la población vive por debajo del umbral de la pobreza mientras que los
conflictos se extienden por sus territorio
y no cuentan con estados libres de corrupción ni democráticos que gestionen estos países correctamente.
Las crisis constantes y las estructuras institucionales disfuncionales provocan conflictos y disputas
entre las culturas del mismo país provocan una situación de estancamiento que se traduce en una mayor
dependencia de la ayuda exterior, algo por lo cual se paga una factura elevada en todos los sentidos.
Todo junto con los sistemas de gobierno y las élites del poder, el resultado es más que evidente.
Ese es uno de los motivos por los que África no consigue evolucionar económicamente, otros de estos
motivos se trata de la inversión de China y EE.UU que centran sus esfuerzos en sacar de África las
materias primas y transformarlas impidiendo que los mismos africanos lo hagan. Además de China y EE.UU
los países europeos también adoptan las mismas medidas y lalanzas fiscales negativas.